
Paraguay se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de la región para la inversión extranjera, y gran parte de ese atractivo se debe a un instrumento legal poco conocido fuera del país pero muy valorado por quienes ya lo utilizan: el régimen de Maquila. Si estás evaluando instalar una planta productiva, tercerizar procesos industriales o simplemente buscar una estructura fiscal más eficiente para exportar desde Sudamérica, este régimen merece tu atención.
¿Qué es el régimen de Maquila y por qué atrae inversión?
La Ley N° 1064/97 de Maquila permite que una empresa extranjera instale una industria en territorio paraguayo para producir bienes o servicios que luego serán exportados, ya sea a la casa matriz en el exterior o a terceros mercados. La clave está en que estas empresas no pagan impuestos sobre la renta ni IVA por sus operaciones de exportación, sino un único tributo único del 1% sobre el valor agregado en Paraguay.
Esto significa que, en lugar de enfrentar una carga tributaria fragmentada entre IRE, IVA y otros gravámenes, la empresa maquiladora paga un solo impuesto, simple de calcular y significativamente más bajo que en la mayoría de los países vecinos. Para inversores de Brasil, Argentina, Estados Unidos o Europa, esta simplicidad tributaria es una ventaja competitiva difícil de igualar en la región.
Además, Paraguay ofrece energía eléctrica entre las más económicas del mundo (gracias a Itaipú y Yacyretá), mano de obra competitiva y una ubicación estratégica dentro del Mercosur, lo que potencia aún más los beneficios del régimen.
Beneficios fiscales y ventajas competitivas del régimen
Las empresas que operan bajo el régimen de Maquila gozan de una serie de exoneraciones que vale la pena detallar:
- Suspensión de tributos aduaneros: la importación de materias primas, insumos, maquinarias y bienes de capital destinados al proceso de maquila está exonerada de aranceles e IVA.
- Tributo único del 1%: se calcula sobre el valor agregado en territorio nacional, reemplazando al IRE, IVA y otros impuestos internos.
- Libre remisión de divisas: las empresas pueden girar utilidades y capitales al exterior sin restricciones cambiarias.
- Acceso a acuerdos comerciales: los productos elaborados bajo maquila pueden beneficiarse de las preferencias arancelarias del Mercosur y otros acuerdos que Paraguay mantiene vigentes.
- Seguridad jurídica: el programa de maquila requiere la aprobación del Consejo Nacional de Industrias Maquiladoras de Exportación (CNIME), lo que brinda estabilidad normativa al proyecto durante toda su vigencia.
Para un inversor extranjero, especialmente uno que ya opera en Brasil y busca diversificar su producción, estas condiciones representan una reducción sustancial de costos operativos frente a instalar la misma planta en su país de origen.
Requisitos para instalar una maquiladora en Paraguay
Acceder al régimen no es automático: exige cumplir con una serie de pasos administrativos y contables que deben planificarse desde el inicio del proyecto. Entre los principales requisitos se encuentran:
- Constitución de una sociedad en Paraguay (generalmente una S.A. o S.R.L.), con su correspondiente inscripción en la Dirección General de los Registros Públicos.
- Presentación del Programa de Maquila ante el CNIME, detallando el proceso productivo, los insumos a importar, el destino de la producción y el cronograma de inversión.
- Contrato de maquila entre la empresa paraguaya y la matriz o cliente en el exterior, que respalde la relación comercial y el flujo de materiales.
- Registro ante la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) para el tratamiento especial de las mercaderías que ingresan y egresan bajo el régimen.
- Llevanza de contabilidad separada que permita identificar con claridad el valor agregado generado en Paraguay, base sobre la cual se calcula el tributo único.
Este último punto es donde muchas empresas subestiman la complejidad del proceso: una contabilidad mal estructurada puede derivar en observaciones del CNIME o en un cálculo incorrecto del tributo, generando contingencias fiscales evitables. Por eso, contar con un estudio contable que conozca a fondo la normativa de maquila —y no solo la contabilidad general— es determinante para el éxito del proyecto.
Sectores con mayor potencial bajo el régimen de Maquila
Aunque la industria textil y de autopartes fueron pioneras en aprovechar este régimen, hoy el abanico de sectores se ha ampliado considerablemente:
- Confección y textiles, aprovechando mano de obra competitiva y cercanía a Brasil.
- Electrónica y ensamblaje de componentes para reexportación.
- Agroindustria y procesamiento de alimentos, con Paraguay como base logística hacia el Mercosur.
- Servicios de tercerización (BPO/KPO), ya que el régimen también contempla la exportación de servicios.
- Metalmecánica y autopartes, sector históricamente fuerte en la frontera con Guaíra y el sur de Brasil.
La cercanía entre Saltos del Guairá (Paraguay) y Guaíra (Brasil) convierte a esta región en un punto estratégico para instalar operaciones de maquila orientadas al mercado brasileño, reduciendo tiempos logísticos y costos de transporte frente a otras zonas del país.
Acompañamiento profesional: la diferencia entre un proyecto exitoso y uno estancado
El régimen de Maquila ofrece beneficios reales, pero su correcta aplicación exige experiencia concreta en la gestión ante el CNIME, la DNA y las obligaciones contables asociadas. Un error en la presentación del programa o en el cálculo del tributo único puede retrasar meses el inicio de operaciones o generar contingencias con el fisco.
En LL Consultora Contable, con más de 15 años de experiencia asistiendo a inversores extranjeros en la región de Saltos del Guairá, Paraguay, y con presencia directa en Guaíra, Brasil, acompañamos a nuestros clientes en cada etapa del proceso: desde la constitución societaria y la presentación del programa de maquila, hasta la contabilidad especializada y el cumplimiento tributario continuo.
Si estás evaluando instalar tu empresa bajo el régimen de Maquila en Paraguay, contactanos y te ayudamos a transformar esta oportunidad fiscal en un proyecto de inversión sólido y bien estructurado desde el primer día.

